En el Castellón de la posguerra, el hambre y el miedo marcan el ritmo
de los días, y las cárceles y los fusilamientos forman parte del horizonte
cotidiano. En ella, la familia Espín sobrevive en los márgenes de la historia
oficial. Señalados por su pasado republicano, habitan un mundo de
silencios, precariedad y resistencia callada. María, la madama, ocupa un
lugar ambiguo y necesario: refugio y herida a la vez. Mientras que otras
mujeres a su alrededor, como Cecilia, sostienen la vida desde la renuncia
y el desgaste, en una realidad donde cada gesto tiene un precio.
Con una prosa sobria y penetrante, Concha Alós traza un retrato implacable
de los vencidos y convierte la experiencia íntima en memoria colectiva.
La presente edición, a cargo de Nieves Ruiz, incorpora imágenes procedentes
de los expedientes del órgano censor franquista, que, tras duras
negociaciones, accedió a publicar esta novela en la que la supervivencia
no redime y el silencio no protege