«Clarice Lispector tenía la capacidad de escribir como nadie lo había hecho antes. Una de las genias del siglo XX, a la altura de Flann O’Brien, Borges y Pessoa: absolutamente original, cautivadora, brillante, y perturbadora».
COLM TÓIBÍN
Reducido a su núcleo esencial, este texto cuenta la historia de un probable incesto —el de los hermanos Virgínia y Daniel— y de una soledad segura, la de ella, que con su aislamiento distorsiona todas las formas de lo real, enfrentándose y enfrentándonos a la evidencia de la fragilidad de nuestra manera de relacionarnos con los demás y con el mundo. Porque la mirada de Virgínia no hace concesiones y penetra hasta esos rincones del yo que los adultos convenimos desde siempre en ocultar. Por eso, cuando llega el sorprendente y rápido desenlace de la trama, todos asentimos al unísono, comprendiendo de inmediato que era el único final posible.
La lámpara (1946) fue la segunda novela de Clarice Lispector y, como el objeto que lleva por título, deslumbra hasta cegar, a la vez que ilumina aspectos cruciales de la narrativa de la siempre personalísima autora brasileña.