Aforismos, máximas, epigramas, poemas en prosa y pensamientos versificados. Hasta aquí es lo que sé… es lo que queda de la serena costumbre de sentarse al atardecer a ver pasar la vida y destilar –durante décadas– cuánto hay de perdurable en lo pensado y lo vivido. Retales extraídos de la orfandad de Dios y de la brevedad de la existencia; de las metamorfosis del mal y de las derrotas cotidianas. Pero también de la dignidad como horizonte, del amor, el encanto y la belleza. Y del mar, siempre la mar. Un relato fragmentario que nos habla de uno mismo y de todos; de lo fugaz, lo de siempre, lo que importa.